Thursday, June 02, 2005

Allá, del otro lado, mucho más lejos
de lo que pueden ver los ojos.

(A esta altura del día, algo horrorizados,
a esta altura de los tiempos, sin ganas de mirar).

Allá donde se esconden los horizontes frustrados,
los patios de la infancia,
las manos tibias,
los gritos sórdidos,
los mismos recurrentes adioses.

Allí me hallé corriendo una tarde
perdido entre las sales de mi rostro.
Rogué a los vientos me ayuden a volar,
a las hadas un hechizo,
a las aguas un torrente,
a los dioses, por supuesto,
Algún milagro que me sacara de allí.

Después,
tome un pañuelo,
sequé mis lagrimas
Y sonreí.
Apareció Virginia.
La encontré.

(En realidad siempre estuvo.
Visible)

El bar de siempre,
la mesa de siempre.

Un café y un cortado.
Agua.

Virginia
agua.
(En el agua)

Tratando inútilmente
de esconderse
en su propia esencia.

En su propia presencia.

Virginia
Mimetisándose.

(Caóticamente.
Cruelmente)

En la tostadura del café,
en el vapor del tostado.

En cada rastro de olvido,
en cada rostro lejano.

En el agua,
Virginia
Y virginal

que se condensa en los platos
de los bares de siempre.
Si me confundo
tus ojos estarán
ahí guiándome

_____________


Quien dice,
del asfalto crezcan sombras
fantasmas para oír tu canto.

Quien dice,
entre la lluvia, algo este gestándose.
Y quiera tu alma.

Ocúltate.

Quien dice,
el viento helado te invite a volar
muy lejos sobre el mar
te invadan soledades

y sediento de espanto y amor,
alguien te acaricie ahora
que no queda tiempo.

Quien dice,
pueda ser yo.


Anoche, Mientras dormías,
caminé las calles fortuitas del ayer
pisé la playa, mordí la arena, grite mi furia.

( sin desvanecer)

Anoche,
mientras tus brazos rodeaban mis restos,
alguien vino por ti.
Cada rincón de mí,
aun conserva algo de ti en mi.

(Construyo desde cada rincón algo eterno).
A pesar de los absurdos
recovecos del alma
y de los recónditos parajes
recorridos
y olvidados en el tiempo,
amaría creer
que entre tus restos
y mi resignación,
existe algo mas
que sinceras lágrimas.


Peter recorrió por enésima vez el vestíbulo
que separaba los mundos.

Yo lo mire,
incorruptible,
amigo.

Ella lo guió,
imprescindible
necesario.

Yo lo lleve de regresó hasta su casa.
Ella lloró en su hombre.
Él pagó la habitación y el hambre.

Yo dormí tranquilo.
Él no pegó un ojo.
Ella perdió el trabajo.

Cuatro días después,
él, tomó el mando hacia el sur.

(Sus viejos pagos
y su eterno amor,
María,
ya no quemarían
eternos
en su memoria.

Solo serían pilares
en su búsqueda

tenue

de la felicidad).


MARIA (ayer)

En mis ojos
que vacilan trémulos, distantes,
tan cerca de su centro y de mi razón.

En Pedro,
(Eje fatídico)
indemne.

En Adriana
como un brazo hallado a tientas
para poder llorar.

Y en ella misma,
en su mirada,
tan fija en mis dolores,
tan perdida en un frío amanecer de mar,
tan dormida sobre arena.
Entre mis brazos insomnes.

CLIMAX

Porque para ellos la muerte
(ya ves, hoy cuesta tanto la vida)

porque para ellos el cuarto,
alma y virus.

Porque un edén tangible
me acurrucó entre sábanas.

Hoy busqué a María y abracé el fruto de ese edén.
Amanece y no recuerdo, si la noche me halló muerto temblando entre tus brazos o si dos balas
mal ahogadas en alcohol terminaron con mi vida.

Amanece sobre el mar
el más hermoso cielo que recuerde.

Me lleva una estrella.
Es la ultima, La más brillante.

Me emociono hasta el llanto al descubrir en ella tantos ángeles perdidos, mirándome.

Amanece manchado con sangre.

Sangre nueva se desvanece en el aire
de una playa desolada
mientras las olas ausentes a todo,
rugen en el tiempo.

Amanece en una ciudad que no recuerdo.

Todo indica que estoy por renacer.

( No sé si quiero o si debo.

Pero estoy aquí.

Despierto.

Y en otro lugar)
Entiéndanme, las cosas se dan.
Uno no puede a veces...
...¡que sé yo!.


Si tan sólo tuviera el valor de enfrentar los hechos
una vez mas,
sin ver el lado oscuro, el final de la calle...
...si al menos no doliera el olor de los jazmines mezclándose con sangre,
tal vez podría sentarme con ustedes a charlar
sin mas vueltas.

Pero ya ven.

Asómense a la ventana...
...háganme caso.
¡Respiren!.

Llenen sus pulmones con la humedad de esta tarde,
y después, y solo después,
díganme que ya
no huele a muerte el aire.
De tinta
de tinto

La vida
Los ojos

De todos distintos.

De a mi no me toca

De fuera
de Boca

De sucios instintos.

Pasados
de penas

De esperas
sin trenes

Liberando el rojo papel de sus venas.

Sobre los andenes

A quien
ni con quienes.

(mendigos,
y apenas)
Un cigarrillo delator y mentiroso,
una melodía que dibuja cuerpos sobre los sillones,
Y el color de las súplicas inundando el aire.

El sabor de los sahumerios entre los dientes
Y el incienso.
( Ahogándose en cada rincón).

Un abrazo surgiendo desde las mesas.

Desvaneciéndose.
Transformándose.

En un ramo de Calas.
En una lagrima de metal.

Las manos naciendo desde los bolsillos,
absurdamente saladas,
húmedas.
Perfumadas.

Entre toneladas de limadura de hierro.
Entre los vasos y los rieles.
Entre tanto magnetismo ineludible.
GRITO SÓRDIDO


Sobre la alfombra
( y a veces)

La mesa,
Los codos,
Los brazos,
Las manos,
La cabeza.

Bajo la alfombra,
(y a voces)

Los mismos repugnantes silencios.
Ultimo invierno desde los baúles
¿ DÓNDE ESCONDER LOS HUESOS
CUÁNDO ACECHA EL INVIERNO DESDE LOS BAÚLES?
¿ EN QUÉ ABECEDARIO DEBEN BUCEAR
LAS MANOS PARA NO VOLVER
SU VERSO CÍCLICO?
ANTES,
CUANDO EN LOS FRENTES DE LAS CASAS
SÓLO FLORECÍAN MADRESELVAS
Y LOS PATIOS SE POBLABAN DE ÁNGELES,
LOS SUEÑOS MÁS URGENTES
SE DESVANECÍAN Y RENACÍAN
EN UN LIGERO REPIQUETEAR DE OJOS.

ANTES,
CUANDO NO IMAGINÁBAMOS
CÁRCELES DE HUESO Y PIEL,
EL SOL NO PARECÍA TAN IMPORTANTE,
TAN DIRECTAMENTE PROPORCIONAL
A LA OSCURIDAD DEL ALMA.

LOS RÍOS, LOS PANTANOS Y LOS ÁRIDOS DESIERTOS SOLO ERAN POSTALES LEJANAS.

ANTES,
NI SIQUIERA PENSABAMOS
ESTABAN DENTRO NUESTRO.
Domingo 16 de abril de 2000.

El viejo marino ama los peces.
Marcela y Miguel odian los peces.

El viejo marino ama las manchas de humedad en las paredes.
Marcela y Miguel odian las manchas de humedad en las paredes.

Frente a los espejos
es difícil evitar la tentación
de intentar abrazar el vapor.
( Y la de abrazar el frío)

“Está oscuro y hace frío allá afuera”
Dice el viejo poeta.

El viejo poeta ama las manchas de humedad.
El viejo marino ama los peces.
Marcela ama abrazar el vapor
Y abraza el frío.

“Abrazame Miguel”
dice Marcela.

Miguel ama los abrazos de los espejos
Miguel ama licuarse sobre las mesas
Miguel ama evaporarse
Miguel ama el frío.

“Está oscuro y hace frío allá afuera”
repite el viejo poeta.

Una gota rueda sobre la mesa de un bar
Una gota rueda sobre la mejilla del viejo marino
Una gota rueda sobre la memoria de una gota condensada
sobre la mesa de un bar.

El viejo poeta ama los bares
El bar en cuyas mesas se licúan Marcela y Miguel
lleva el nombre del viejo poeta.

“ Es posible que cuando amanezca nos sintamos mas livianos”
piensa Miguel
y se abraza a sí mismo.

“ Es posible que cuando amanezca nos sintamos mas livianos”
dice Marcela
y también se abraza a sí misma.

Cuando llegue el frío Miguel verá como Marcela
se condensa sobre el ladrillo.
Cuando llegue el frío Marcela descubrirá a Miguel poblándose de Escamas.

Cuando llegue el frío,
supongo,
alguien tendrá que abrazar
a cada uno de ellos.

Existe una esquina donde las calles comienzan a repetirse,
los sueños comienzan a asemejarse a las contradicciones
y un marino de brazos cruzados espera
apoyado sobre la pared de un bar
que lo abracen de vez en cuando.

Es la esquina porteña que los contiene a los tres gota a gota.
Y yo que los conozco a los tres
sé que el viejo marino seguirá esperando,
Marcela olvidará tal vez su propio nombre
y Miguel seguirá abrazando esquinas.

Conocí hace tiempo
a un viejo poeta

que se descubrió
frente a un espejo
que se le reía a carcajadas
con una sonrisa de mil años.

Y también una esquina
un cuadro
una mujer
un hombre.

Casualmente todos conocían el nombre
del viejo poeta
Bucowsky
era el nombre del poeta
del bar que los contenía.


(Ultima madrugada en el bar "bucowsky")

Nos gusta cada tanto
licuarnos sobre las mesas
con nuestra oscuridad mas individual
y con nuestro aquí mas eterno
.
____________________________________


A los habitantes de ésta ciudad nos gusta la gente corriente
Y las corrientes de los mares si son capaces de derretir las rocas
Y las rocas humeantes si están talladas con mondadientes.


Y los mondadientes si son capaces de esculpir el hielo
Y el hielo si enfría nuestras paredes
Y las paredes de vidrio si nos contienen.

Y el contenido de los mares gota a gota

Y las gotas si ruedan sobre las mesas
Y las mesas sobre las que nos licuamos.

Somos el líquido mas individual,
el individuo mas eterno,
la eternidad mas profunda
y la profundidad mas oscura.

Somos el agua y el pozo en que habita
la gente corriente de nuestra ciudad.
Ante todo, la mágica posibilidad de redimirse.

Sobre todo lo triste de encontrarse en un costado

sin mas manos que sombras.

Ante todo, el orgullo de un alma todavía inquieta.

Sobre todo, la dignidad.

Desecha

En cada puerta.
En cada mesa.
En cada viento.
Ayer
las manos del guerrero
se quedaron sin sangre
su sangre silvestre
transformo la tarde
y él vio sus manos
retener arena.

Ayer
la sangre del guerrero
se quedó sin tarde
sus manos silvestres
transformaron la arena
y él vio su sangre
retener la tarde.

Ayer
la vista del guerrero
atardeció en silencio
la tarde transformó
sus manos
y él vio la arena
retener su sangre.

ayer
el silvestre soldado
atardeció en la arena
mirando sus manos con sangre
su sangre, silente.

Ayer el soldado de sangre
Falleció sin manos.
Después, miro sin ganas
las olas romper el mar
busco su nombre
perdido
en la arena.

(Me decido a odiar)


Me diluyo
Me pierdo en el viento
en todas las caras que veo pasar.

Alguien me mira
me toca el alma
Un ángel perdido gira.

(Retorna la calma)

Ahora detesto sus ojos
y ajeno a todo muero
por no ser yo quien espera.
Algo mas allá de lo que puedo ver.
_______________________________

Cambian las rosas y los nombres.
Mientras bailan al son de una música monótona,
se mimetisan y aúnan en mis ojos.

Siempre han sido peligrosos los ejércitos cobardes,
al menos en sus primeras batallas.

Rotan los días, los soles y los roles
en este carnaval mas parecido a un corso que a una fiesta.

Desfilan comparsas repletas de fantasmas y de heridas incurables.

La necesidad de aprender algo,
algo mezclado en el dolor,
siempre esconde las verdades, los hechos y las razones.

( me niego a reducirlo a “destino”)

Si las alas pudieran despegarse de la espalda,
Encontraría un par de mentiras que tranquilicen mi espanto.

Hallaría en este laberinto,
Mas allá de todo ocaso o nublado amanecer,
Las luces de los ojos de la humanidad.
( Creo que no podría en este instante precisar con certeza en que segundo del día
comenzó a atardecer. Pudo ser después del mediodía.

Los ángeles de la muerte,
sobrevolaron la ciudad dos días y dos noches.
Se llevaron al soldado a las tres de la tarde
La autopsia sentenció “causa natural”.
Su mujer no volvió a hablar.

Yo sé bien que fueron ellos)
El silbido que sale dando un portazo
El bostezo que oculta las plegarias
La humedad del adiós hecha ronquido
La forzadísima tocesita a modo de plática
La estática explosión de nuestros sentidos
El camuflado bufido etílico
El preparado discurso orgánico
El ritmo plástico símil - cardíaco
Lo idílico
Lo mágico
El verde que arde en las cuerdas
El desaliento que alienta el desenfado
El empacho de Maná
Otros desiertos
Una postal de un pez.


(Es mediodía)
Mi mujer me muestra mi mirada
( Maquillada).

Mi mirada mata mis miedos
mis miedos mueven mis manos.

Mis manos moldean mi mente
mi mente maquilla mi memoria.

Mi memoria me miente.

(Me miente mujer
mujer mientras me mira).
¡Alto!

Mi imagen en las sombras
no ha perdido tanto.

Tu luz entre mis sueños
Sigue brillando.

Mis manos
que dibujan en tu vientre
siguen tibias en mi memoria.

Alto,
que el tiempo no se lleva tanto.

¡ No vez que río
y hasta aveces canto
con un par de copas de mas!.

¡Alto!
No vayas a romper el encanto.
Decí que llueve, no acuses al llanto.
Prefiero recordarte así.

Alto, no vayas a romper el encanto.
Prefiero una mentira mas
a reencontrarnos viejos
revolviendo secretos repletos de espanto.
¿ Por qué destrozaría tus huesos?



Porque sobre el armónico pentagrama de tus bordes
trazaste un monocorde melodrama sin excesos.

¿ Por qué?

Supongo que por
no

supongo no

por eso.
Al borde del papel
como en cualquier otro abismo.
Al borde de la piel
como en cualquier otra cárcel.


Atrapado en el blanco vacío.
Jubiloso en el libertino blanco.

Hasta que sin suerte un garabato arruine todo.

Condicionando semántica, sintáctica y tontamente
el futuro próximo.
Ya fijado mente pavimento
ya ubicado cielo chau y charco
ya lejano ya sabes ya parto

ya de suceder
ya de imprevisto
ya de temprano

ya
preparado
listo.
Brevísimas instrucciones para reanimar
El último invierno desde los baúles.

Detenga el movimiento
alrededor de los pañuelos
y arránquese uno a uno sus diez dedos.




( En caso de sobresaltarse
no debe automedicarse.


Conviene alzar los hombros sin violencia
y afrontar el ardor sin acusar dolencia.


No olvide volver
a colocarse los guantes).
Inagotable Fase Primavera
Retorno perpetuo
hacia la redención
hacia el próximo período
que es el que siempre nos salva
No les debo supongo melodías,
quizá, solo un susurro balbuceado
entre cualquier secreta despedida,
y cualquier adiós sonriente y arriesgado.

ME RESTA TOLERANCIA CONTRA EXCESOS,
ME CARCOMEN IMÁGENES, Y ES CLARO,
INTENTO RELUCIR ENTRE DESCENSOS,
LO CICLICO, MI JUEGO ES PURO TRANSITO.

MI PIEL POSEE UN LIGERO CANTURREO,
UN ABSURDO SENDERO PASO A PASO.
MI PIEL CASI COMUN, CASI SONETO,
CONTIENE ANTIGUOS TRINOS Y MIL PAJAROS.

SI LES DEBO UN PASEO DESMEDIDO,
ME DEBEN LA ILUSION DE MIS RELATOS.
NUNCA ADEUDE NINGUN FIN SIN MOTIVOS,
MIS DISCULPAS OIRAN, SI SOY NAUFRAGIO.
Colmado de plegarias me hago ruego
y corro hasta mi antigua lejanía
desprendo de mi espalda algún momento
me instalo allí
me invento.
Tenia que pasar alguna vez que vuelva a escribir una canción, con pétalos de flores como pinceladas del alma.

Tenia que pasar alguna vez, que vuelva a escribir una canción con soles como destellos del alma.
Podría pasar así,
sin pasear ni saborear

Sin saber
Sin aprehender ni permitir.

Sin bosquejar
Sin pensar.

Así.

Sin nombre.
Sin lugar.

Sin futuros adioses ni huellas por revisar.

Pero pasar así,
no marca,
no abarca,
no enseña.

Pasar así,
no instala,
no rueda,
no nada.

Pasar así,
sin propulsiones,
sin aflicciones.


Sin pausas,
sin desmedidas,
sin amar
sin despedidas.

Sin rastros sutiles de encuentro,
sin causas febriles,
sin resto.

Pero pasar así,
equivale a pisar ruin,
a pasar sin.
a eternizar la mediocridad.

(Triste pecado)
Camino día a día
entre gente que no morirá
entre gente capaz de resistir,
capaz de ser poseedora
de cierta fuerza
demasiado incontenible.

Sin haber resignado el demasiado sueño.

Dios guarde sus almas y alivie sus miedos,
Dios resguarde su calma y fortalezca sus Credos.

Dios no sea "solo a veces"
sea Dios " a creces"
Dios los acune.

Y digo Dios
y pido a Dios que erija
rescatando sus simientes
sus latidos,
sus alturas.

Camino día a día entre esta gente.
Mi tanta y demasiada gente.

Y vuelvo a decir Dios
y digo Dios los salve.

Y pido a Dios
(a quien se asuma Dios)
que acuda.
Y sin embargo



No esta agotado el latir violento de nuestros corazones
Sino que es mas profundo.

No esta marchita nuestra memoria sino que florece
Dándole futuro y existencia a nuestras pasiones.

Será que a veces,
ni el oscurecimiento más repentino
logra desplegar
un ocaso capaz
de eclipsar nuestros pasos.
Interminable
torpe
y renovable

Como un cántico
eternamente dedicado
a cada instante.

Continuo
Inédito
y fresco

Casi
y absolutamente
Inextinguible

Original
imprudente
Y cíclico

Así,
es cada perpetuo regreso
desde y hacia cada nueva
Inagotable Fase Primavera.